Señora Presidenta

Cruza la puerta de casa y deja las llaves en el cuenco, saluda a Roy, su gato de  color canela y va directa al fondo del pasillo. Pis, pijama.

Alejandra corre a quitarse la espesa capa de maquillaje de la cara que le hace sentir pegajosa y sucia. Mierda, ya me están saliendo granos otra vez. Después de deshacerse de varios algodones sucios que se van por el retrete a golpe de cisterna, mira su rostro de veinteañera cansada en el espejo y se masajea el cuello para combatir la fatiga del trabajo. Tengo que decirle al casero que arregle la ventana del dormitorio, se recuerda. En su piso sin calefacción tan sólo cuenta con un radiador eléctrico que encarece su factura de la luz, pero no se queja, pronto llega la primavera, y con un poco de suerte el casero accederá a su petición de renegociar el alquiler. Con el sueldo de media jornada que gana ahora mismo va muy justa, y en tres meses finaliza su contrato. O este tío me baja el alquiler o a ver de dónde saco la pasta. 

Va hacia la cocina mientras Roy se le enreda entre las piernas, la luz del fluorescente tirita tímida antes de aventurarse a encenderse. Abre la nevera y coge los restos de pollo asado del día anterior, los mete al microondas y enciende la tele, que continúa informando del último escándalo político: 

       “Siguen sin esclarecerse las irregularidades en la titulación de la Presidenta de la Comunidad….” 

Mientras vuelve a la cocina a por la cena suena el móvil. Martín: Qué tal en la perfumería? Ella contesta rápida: Hasta los huevos, como siempre. Él le devuelve una cadena de emoticonos de ciervos, una broma interna con la que se burlan del encargado de la tienda. Sonríe de medio lado. 

Por fin el sofá. El presentador sigue hablando. 

“La Universidad no consigue demostrar que la titulación de la Presidenta se obtuviese conforme al reglamento interno, y de probarse como verdaderas las últimas publicaciones de la prensa se haría patente que la tesis doctoral nunca llegó a presentarse, por lo que la titulación quedaría invalidada. Además, nuevos datos indican que coincidiendo con la fecha de obtención del título, el partido político de la Presidenta habría donado a la Universidad la cantidad de ….” 



Joder, qué aburrimiento. Gente con pasta y poder que consigue lo que quiere aflojando billetes. Menuda novedad. 

Cuando se levanta a fregar los platos de la cena recuerda sus años de instituto, cuando aún tenía fe en lo de que la educación era igual para todos. Al terminar bachillerato se matriculó en un módulo de formación profesional en un campo que no le acaba de convencer, pero gracias a las buenas notas  que obtuvo en él, las mejores de la región,  le financiaron con una beca el primer año de carrera. Luego consiguió pagar la matrícula a base de contratos de pocas horas doblando camisetas y vendiendo coloretes. Y los veranos al bar. 

Se va a la habitación y prepara la ropa que se pondrá mañana para ir a las prácticas. Roy le sigue y trepa hasta la cama. 

Tras una ojeada rápida encuentra en su estantería los apuntes de la asignatura que más quebraderos de cabeza le está dando. Se mete en la cama y el gato se acurruca junto a ella suplicante de caricias. Alejandra cumple su cometido de dueña y le mima cariñosamente durante unos segundos. Abre el manual cuando son las diez y media de la noche: 

Enfermería médico quirúrgica III 

El gobierno ha dicho que el año en que se gradúe aumentarán el número de plazas en la oposición. 



©AFP


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