Aquella noche

No dijiste nada que no fuera cierto aquella noche.

Mientras la lluvia caía fuera y tu y yo hacíamos trinchera en mi edredón me susurrabas las palabras más bonitas y más sinceras de amor.

Aquella noche prometimos besarnos las lágrimas cada atardecer, prometimos contarnos las arrugas, descifrar el porvernir. El porvenir, nunca vino, se quedó a mitad de un camino en el que tropezamos sin querer.

Aquella noche, mientras llovía, todo lo que dijiste era cierto, el problema fue que yo me lo creí.

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